domingo, 5 de febrero de 2012

Cierre de MEGAUPLOAD

Asisto, desde mi incredulidad, al cierre de MEGAUPLOAD y la detención de su CEO.
Antes que nada, para que no se me malinterprete:
Creo que la creación (gráfica, audiovisual, musical, informática, etc.) tiene que ser recompensada ADECUADAMENTE
Mi reflexión es acerca de la ley SINDE, la SOPA y todo lo demás que promueve el cierre indiscriminado de sitios web sólo porque algunos usuarios (muchos o pocos, pero no todos) utilizan este canal para desarrollar acciones, llamémoslas, "ilegales".

Controlar el todo por la parte.

Osea, cuando vienen a detener a mi vecino, por ladrón, nos meten en la carcel a todos los habitantes del edificio y nos confiscan los bienes.

Muchos de esos sitios, además, son utilizados, por usuarios y empresas, de pago o gratuitamente, para transferir o almacenar grandes cantidades de información de su propiedad de forma totalmente legal.

La defensa mediante estas leyes del derecho de los creadores a proteger sus creaciones ha llevado a la pérdida irreparable de datos,  propiedad legal de otros usuarios.

El mismo derecho que tienen los creadores a defender sus contenidos, lo tienen los usuarios privados "legales" a defender los suyos, creo.

¿Es que los contenidos de los creadores son de categoría superior a los de los contenidos de la gente "de a pié", que no pertenecen a ningún lobby (llámese SGAE, u otras)?

¿Mis contenidos son de inferior categoría? ¿Pueden ser borrados impunemente porque otros usuarios contravienen las leyes?

¿Cómo puede una ley proteger a unos perjudicando a otros?  ¿El fin justifica los medios?
¿Ahora quien les compensará?

Bajo toda esta "cruzada", parece que no hay más que intereses inconfesables (véase SGAE) y, sobre todo, un ansia de control de nuestras vidas por parte de los que debieran protegerlas.
Resulta que, ahora, ya se puede entrar en nuestra casa (mis datos, en servidores) y robarlos o destruirlos (borrarlos o copiarlos) sin mi consentimiento.
Esto, ya puestos, ¿es constitucional?

También decían, cuando salió el gramófono, que los discos terminarían con la Ópera y con las actuaciones en directo.
O que el "cassette" terminaría con la industria discográfica.


Señores, hay un viejo adagio que dice "no se pueden poner puertas al campo".

A lo mejor lo que tendrían que hacer es crear nuevos modelos de comercialización, más justos, nuevas formas de obtener ingresos y asumir la realidad.
¿Qué opináis?

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